miércoles, 15 de noviembre de 2017

4

Volví al pasado y encontré los espacios vacíos, producto de decisiones propias y ajenas, solicitadas por mi consciencia y la de terceros.
Miro mi costado y descuidados pasos doy hacia lo que queda. 
Pienso en Avanzar al futuro, pero sé que una espada de Dámocles me espera en primera linea.
Claro, todos tenemos que morir.
Pero morir en silencio es pesado. 
La privacidad y la soledad se me confunden. 
Y bueno, solo me queda el ahora.
Quedarme en el presente y morir de tedio.
Apatía , Apatía , Apatía.



martes, 14 de noviembre de 2017

Número 3

Te quiero así, como eres. Con tus celos ridículos que me gustaba provocar y que te hacían fruncir el ceño. Te quiero así , con esas tristezas y enojos inherentes en tu alma, con ese autodesprecio que tienes pegado en la piel y con esa mueca- media sonrisa despectiva - que hacías cuando la ironía brotaba de tus labios. Te quiero así, explosivo, sincero y con las intransigencias producto de la terquedad que posees. Te quiero y no te cambié ni lo buscaba, Te quiero aunque jamás me quieras volver a ver, porque tu "lo sabes" y "yo" lo sé.  Porque así como yo misma te quise tal cual eres,  no te culpo por no lograr quererme como me gustaría a mi, porque tu eres distinto, y así como no puedo obligarme a olvidarte, no te puedo obligar a acercarte y  me quedo con esos momentos robados del tiempo donde nuestras miradas se cruzaron, nuestros destinos se entrelazaron y lograron trenzar una historia que comenzó con un hola y terminó con esta reflexión.
 

domingo, 12 de noviembre de 2017

Dos.

¿Tu dices conocerme? 
Entonces, ¿porqué no eres capaz de mirarme en estos momentos? 
No te voy a juzgar, no tengo una razón para hacerlo. 
Crees que me enoja el que me hayas interpretado tan bien en mi reacción, en mis sentimientos. 
Y, siendo sinceros, si me enoja el que hayas pensando que aciertas en los últimos. Por lo que expresaste, me consideras una persona que al fin respira tranquilidad después de años de tormento. 
¿No te das cuenta que me molesta? 
Enserio, digo...¿Tan "sin corazón" me crees?
¿De qué clase de persona te enamoraste entonces? 
Así como lo describes, amaste a una muñeca...literalmente. Tan vacía como ella. 
Y no te das cuenta que, para esa muñeca, el tormento persiste y persistirá siempre. 
Y no te das cuenta que los "hubiera" son cristales rotos, pero los tratos con los demonios son para siempre. 
Y no te das cuenta que, si tú decides volver a donde dicen que perteneces, es tu opción. 
Pero no importa los años que pasen. 
Los tormentos son eternos. 
Aunque por fuera y para ti, solo haya una muñeca sin corazón. 


martes, 7 de noviembre de 2017

Numero Uno

No era una catedral gótica, más bien era una iglesia sencilla, de paredes blancas, de aspecto austero y un solo vitral que mostraba un mosaico con la figura de Jesús detrás del altar. Había un solitario ataúd de madera castaña medio, algo anaranjado, sencillo en su diseño y funcional. Habían faroles de luces falsas, cuatro para ser exactos, con una luz entre amarillenta y blanquecina que no lograba decidirse. La tapa estaba abierta, a exposición de los dolientes para despedirse por última vez de ese ser que los abandonaba.

Yo no me acerqué.

No podía. Ni lo necesitaba.

Sabía lo que había sufrido. El dolor que llevaba encima. Sabía de sus últimas y agonizantes horas en estos días. Sabía que su agonia duró más de lo que debería porque “algo” le faltaba hacer. Francamente, no sé si se cumplió.

Alrededor del ataúd, mucha gente canta en fervor religioso, enviando alabanzas y glorias eternas al Altísimo, para que lo reciba en su Santo Seno. En la misa, el mismo Padre que dicta el Evangelio trata de explicar que su agonía fue una alusión a la Pasión que sufrió Cristo, para poder ascender puros a la habitación que tenía en los cielos desde el momento de su concepción. Hacen alusión a la Virgen Maria y a su virginidad,  de como aceptó con Fe el ofrecimiento del Espíritu Santo y se transformó así en un mediador del Milagro.. Lo mismo hacen al aludir al difunto. El fue instrumento de Fe. Fue un instrumento para entregar Paz. Y ahora había que despedirlo como tal. La misa continuaba y sus canciones iban variando de acuerdo a la intensidad de emociones que sentía el coro en particular, a veces algunos dejaban de cantar por asumir que él no volverá. Yo desde mi puesto, cantaba en voz baja todas las canciones que recordaba o al menos trataba de tararear. Y así transcurrió la misa hasta su toque final.

Pero no pudimos irnos.

El Santo Padre pidió que iniciáramos el rito de despedida. Cada una de las personas cercanas, entiéndase la familia directa, formó un círculo alrededor del ataúd. Alrededor se puso la gente de acuerdo a su necesidad de despedirlo. Yo y una niña más nos quedamos afuera del círculo. Sin embargo al igual que los demás, seguimos estirando las manos en dirección al cadáver. El Santo Padre empezó un cántico. La gente alrededor empezó a seguirlo, algunos a destiempo, algunos cada vez más fuertes, con fervor , con desesperación y rabia de por medio. Mis oídos pitaban mientras guardaba silencio y pensaba en que sucedía. Las manos, extendidas, empezaron a mandar energías y bendiciones de diversas formas y colores hasta que, de la nada, algo se quebró. Y todos , lentamente, volvieron en si. Y cada uno, como en un sueño, fueron a despedirse por última vez del difunto. Y yo pensé acercarme, de veras lo pensé, pero no pude. Y jamás pude conocer su rostro.

El señor Jesuita de los Carismáticos ya se había ido.

sábado, 19 de agosto de 2017

Selene

Ya que podés hacer?
Querido, vos nada.
Ella era todo lo que tú querías, sonreía como te gustaba.
Su piel era de la suavidad justa y del tono adecuado para brillar en la noche.
Te enamoraste de sus besos, de sus risas, de esas conversaciones bajo el colchón mientras intentaban arreglar el mundo.
La querías, más no lo decías.
Ella te besaba más no hacía promesas.
Se entregaban, se tenían, pero jamás fueron suyos.
El uno del otro.
El uno para el otro.
Eso había, pero jamás existió.
Porque lo único que ella necesitaba fue lo que jamás diste.
Porque lo que más amabas de ella era su libertad.
Y vos eras jaula. Y ella era pensamiento.
Como atrapas lo abstracto?
Solo las palabras correctas sabrán el conjuro que la transforma en Maga.
El resto, son solo inmisericordes lecciones de llanto para los dos.
(Es por eso que las relaciones deben terminar en el mismo segundo que empiezan.)
Ella es suspiro y vos sos sangre, visceras y dolor.
Ella ahora no está y vos ya no la buscas. Ya no la encuentras.
Ella ya desapareció.

jueves, 10 de agosto de 2017

Reflexiones

Todo esta quieto. Por fuera, todo parece tranquilo, casi apacible. El ambiente alrededor me recuerda estar en una selva pequeña y privada sin más animales que un gato que exige cariño. Sé que en realidad es un ambiente aislado virtual, que hay mas gente alrededor, pero siendo claros, hace frío y el frío me recuerda lo sola que estoy. Estos viajes por trabajo a veces me pasan la cuenta y hoy es uno de esos días en que las decepciones son tan continuas que no importa lo leve que sean, las acumulas y se transforman en una pesadez en el corazón que de por si ya está malo.
Trato de despejarme, y claro, mi amiga me acompaña sin hablar. Entre cada beso que le doy la humadera no es solo externa sino también empieza a haber neblina en mi cerebro hasta que llega el momento en que me dan ganas de escribir hasta que olvide mi nombre. Llegan a dolerme los pulmones de la necesidad que he tenido de besar cada ceniza que está a mi alrededor y sé que no es bueno, pero ¿que voy a hacer? Claro. Nada, absolutamente nada puedo hacer. y aunque pudiera creo que ahora tampoco lo haría. Y no es por falta de interés. es solo falta de fuerzas.
Necesito un respiro.
Necesito dormir muchas horas sin pensar.
Necesito chocolate y compañía silenciosa
O tal vez, necesito acostarme en mi cama y leer un libro en silencio.
El humo invade mis pulmones mientras estoy aquí en esta jungla pequeña y el tintinear del gato me distrae de pensamientos mórbidos que suelen invadirme cuando estoy sola. Y no. No creo que sea dar lástima, por que no suelo mencionar lo que pasa por mi cabeza, puedo herir susceptibilidades.

...A Veces me pregunto cuando seré suficiente...
Tal vez cometí el error del entusiasta.
Entregar todo y esperar algo de vuelta que jamás llega.
Debería saber que la vida no es así.
Y que por muy profesional que sea, no van a entregarme la vida que entregué.





viernes, 21 de julio de 2017

hoy es uno de esos días. 
No importa cuanto cante. 
No importa cuanto sonría
No importa cuanto pelee. 
El dolor no se va.