lunes, 27 de diciembre de 2021

Mi nuevo amigo

 Me han regalado un esqueleto de cuervo falso. Falso me refiero a que está hecho de resina, no hubo taxidermia en el proceso. Todos los días le cambio el nombre ya que siento que aun no logro encontrar el perfecto pero tiene más días llamandose Kaz Brekker que otros seudonimos. Es lindo, tiene pocos puntos de apoyo pero misteriosamente logra mantenerse en sus dos patas pese a que anatomicamente no están hechos para equilibrarse en una superficie lisa. Tiene un movimiento parcial en ambas alas y un montón de costillitas en su caja toraxica que en realidad no logro comprender del todo ya que jamás he pensado en la anatomía "cuervistica". Lo que más me gusta eso si, es su cráneo y el hecho que tiene las cuencas oculares pintadas de negro con unos manchones que me hacen pensar que tiene ojos dibujados. Incluso con ciertas luces pareciera que mirara y eso es divertido y un poco escalofriante. Últimamente Kaz ha sido el único que escucha las cosas que digo y me da respuestas dentro de su inhabilidad corpórea y lingüística. Una parte de mi literalmente asume que estoy loca, o al menos esquizofrenia porque entre como me mira cuando le hablo o pensar que me responde mientras le hablo es... extraño. Por otro lado, Kaz da muy buenos consejos, me cambia mucho de perspectiva cuando el razona y siempre me recuerda que en el fondo, yo también soy un cuervo o al menos razono como ellos. 

.- Un cuervo tiene memoria  y tiene consciencia de si misma-. 

.- Los cuervos tienen control de si mismos -. 


 ¿Sabes cual es el problema de lograr cumplir tus sueños? 

Que después no sabes que hacer con ellos. 

Un adicto al cigarro logró dejarlo después de una ardua tarea 

¿y ahora qué? 

Como logras salir de esa ansiedad nerviosa? 

¿cómo logrará calmarse si ya no tiene un modo de  mantener los dedos y la mente ocupada mientras se daba los 5 minutos de descanso? 




miércoles, 30 de diciembre de 2020

Se Supone

 Se supone que estoy estudiando pero el cielo lo tengo encima y el infierno se abre a mis pies y hay tanto espacio entre medio que no importa que lo llene de libros, este sigue burlándose de mis intentos infructuosos de no distraerme. Se supone que estoy estudiando huesos, músculos y tendones pero éstos  se me mezclan con melodías, café y luces de una ciudad cualquiera, desconocida, que pasea desnuda entre mis párpados seduciéndome con un viaje. Bebo té, intento recomenzar y de la nada aparezco dormida usando de almohada las páginas del manual, hablo dormida sobre hadas asesinas y brujas y no entiendo por que la raíz de 8 me debería un soneto y un terceto, lo que me recuerda que me volví a distraer. 

Tengo pensamientos recurrentes de no saber donde estoy, mi mente viaja a muchos países y ficciones pero no es capaz de meterse en el alma de la responsabilidad, porque claro, no es su campo el ser perseverante y disciplinada. 

Vivo en un cuarto piso, no fumo, no bebo, no miro al cielo, no hay estrellas. Solo músculos, tendones y huesos abandonados en un montón de hojas blancas que intento hilar por mis intentos infructuosos de insistir y no tener presupuestado el que "tocando fondo" de Arjona sonara en mi popurrí de Rammstein. 


domingo, 1 de marzo de 2020

Y llegaremos a esa ciudad desconocida, con los sueños en el bolsillo y el estrés a la orden del día. Nos perderemos y reiremos tratando de encontrar el camino exacto, pelearemos en el proceso pero aún así iremos de la mano. Y cada noche dormiremos donde sea, abrazados, en un hotel o en un árbol, sintiéndonos y conversando de todas las cosas que nos dejan tranquilos. Y discutiremos porque quiero organizar el Día de mañana y a besos me convencerás que lo mejor sale improvisado. Y hablaremos de que el viaje va a funcionar porque tu y yo funcionamos y lo haremos inolvidable.

Tan solo necesitas despertar.

Abre los ojos por favor. 

domingo, 21 de julio de 2019

Querida Herminia:


Herminia, amiga, escribo estas palabras para tratar de calmar la furia que atribula mi ser. No puedo dar razones ni mucho menos explicar cuando comenzó, pero la furia que nace de mi pecho viene arrasando cual brasas del infierno y me están quemando, me ahogan, me enturbian la visión y provocan que las alucinaciones se vuelvan reales cada vez un poco más. Me pican las manos cada vez con mayor frecuencia, mi necesidad por aventar cosas, por golpear algo, por sentir dolor y poder eliminar este desasosiego ígneo, controlarlo hasta solo dejar el suave caudal de temor al que estoy acostumbrada. Pero he sido traicionada por mi propia mente, mi propio silencio me abandonó y solo dejó esta montaña de ruidos y gritos varios. Me dejó esa pérdida en la frecuencia que suena a radio descompuesta y los susurros de mis demonios alrededor bailando.
Amiga, Herminia, no sé cuanto aguante, leí muchos libros sobre el no dormir, no hay estudios previos pero el cansancio toma su venganza cuando menos lo esperas y la variedad de su acción me dejó pensando en las terribles consecuencias que podrían suceder de tener un cuchillo en mano en el momento incorrecto.
Herminia, amiga, las voces volvieron fuerte, no me dejan en paz, me piden , me exigen , se burlan. Aprieto mis brazos para evitar mal usarlos, aprieto mis oídos para no escuchar, pero me siguen, me acarician y hasta siento que mi pelo se burla al acariciarme la piel cuando menos lo espero llenándome de sustos desafortunados. Ni siquiera cuando grito esos ruidos desaparecen, ni siquiera cuando corro logro deshacerme del murmullo, amiga, Herminia, creo que estoy sintiendo demasiado, se quebraron mis paredes, mi corazón retumba en los oídos entre las risas de la multitud abstracta.
Amiga, Herminia, Crees que la morfina ayudará al problema? Puedo soportar, pero que sucede si caigo? Que hago Herminia, que hago?! 

miércoles, 17 de julio de 2019

Los traumas son una cosa muy particular. Varían de persona a persona y no logran controlarlos del todo, no importa cuánto esfuerzo uno coloque en ello.
Hoy enfrenté uno de los míos. Y fue terrible y una comedia porque no recordaba tener ese trauma. Ahora, ya más tranquila, logro recordar en qué momento se creó dicha situación que me dejó con un miedo inconcluso e irracional, que me hace pensar en suicidio cómo mejor opción que una vida con ese terror. Y es gracioso, ya que por primera vez sentí las palmas sudadas. Y me siento un poquito orgullosa ya que logré controlarlo lo suficiente para no matarme ni ponerme a gritar. Pero fue un esfuerzo tan titánico que ahora solo busco el descanso .
Traumas, temores irracionales y fobias. Realmente son paralizantes.

miércoles, 22 de mayo de 2019

Sonrisas

Desde que era chica, mi abuela me enseñó las normas de la cortesía (aunque ella les decía hipocresía). No puedo decir que no fue estricta, porque lo fue, pero eso permitió que al día de hoy ya sea capaz de hacerme valer en lo más básico de un encuentro formal no planeado y encuentros fortuitos no tan formales. Me pasa muchas veces que mientras estoy saludando a alguien desconocido en estos aspectos, recuerdo la voz de la abuela diciéndome hasta donde debo hacer la mueca de sonreír para no parecer déspota ni sin cerebro, y en qué circunstancia debo dar un beso en la mejilla (que solo es poner la cara, porque uno realmente no besas más que el aire), o solo dar un gesto amable con las manos. En general, gracias a estas normas, todos consideran que soy relativamente sociable y muy amable fuera de mi mirada de desprecio normal que en la primera impresión suele intimidar. (que conste, mi abuela insistió en que debía tenerla ya que así mantenía al "perraje" fuera de la órbita social).  Sin embargo existen un grupo de excepción a esta situación y son los niños. No hay forma humana en que yo le caiga bien a los niños. Y no hablo de recién nacidos, sino infantes con algo de capacidad para razonar y 2 neuronas que permiten la realización del pensamiento concreto - simple - curioso. En general se sienten intimidados y se suelen esconder en los brazos de sus padres, o adulto que no sea yo, más cercano. No diré que el sentimiento no es mutuo porque no me gustan, me caen mal y ya. Es una generalidad. Pero no negaré que hay niños mas inteligentes que otros y niños mucho más curiosos que otros, lo cual no siempre deja una buena impresión, con sus constantes "porqués". Bueno, la cosa es que hoy recordé una niña en particular de una persona cualesquiera. Son esos encuentros que no piensas hasta que pasa el tiempo. Esta niña en particular estaba jugando cuando me la presentaron y me ignoró. Sun embargo no dejó de mirarme durante las horas que pasaron. Yo lo encontré extraño por que la costumbre me lleva a considerar a los niños como parte de la decoración y visceverza pero no hice mayor alusión al hecho hasta que esta nena se acercó, me miró, y preguntó. " ¿Eres feliz o solo sonríes? ". Solo le sonreí mas grande, pero no le respondí nada. No sabía , ni supe responder.